martes, 13 de febrero de 2007

Cobarde

Un cobarde es una persona sin valor. El origen de esta palabra, en esta ocasión no nos llevará al latín o al griego, sino al francés.

Todos conocemos alguna fábula cuyo protagonista es una liebre. La liebre es un animal huidizo, veloz, que siempre logra escapar. En las fábulas francesas medievales, el nombre que habitualmente le daban al animal era Couart. Y poco a poco, por la grandeza del lenguaje y de la lengua, fue utilizado para designar a aquella persona de carácter medroso que tenía por principio huir de sus problemas.

La palabra evolucionó a su forma actual: Couard que dió origen a nuestro Cobarde.

Cuántas veces huimos, cuántas veces somos cobardes y cuántas cosas dejamos en el camino por nuestros miedos. Qué difícil es encontrar el momento oportuno para acometer un acto de honestidad y valor, qué fácil es huir, dejarse llevar...

Pero no en todas las fábulas las liebres hacen gala de su cobardía, veamos la fábula 'El perro y la liebre' de Esopo:

Un perro de caza atrapó un día a una liebre, y a ratos la mordía y a ratos le lamía el hocico. Cansada la liebre de esa cambiante actitud le dijo:
- ¡ Deja ya de morderme o de besarme, para saber yo si eres mi amigo o si eres mi enemigo !


Parece ser que al final, nuestra liebre encontró el suficiente valor para plantar cara a sus problemas..

1 comentario:

alegría dijo...

Una frase encontrada en mi calendario, del 2 de marzo. Inmediatamente recordé esta entrada.

"No somos cobardes, sino que no hemos encontrado nuestro coraje" - Mario Benedetti