jueves, 15 de febrero de 2007

"Yo no se mucho de casi nada"

Posiblemente sea una de las frases de la película Forrest Gump que más invita a la reflexión.
Enrique Rojas, prestigioso psiquiatra cuya investiguación se centró en la depresión, dijo que las tres claves para ser feliz en la vida eran: El amor, el trabajo y la cultura.

El amor por razones obvias, el trabajo porque es imprescindible para vivir y desarrollarse como persona... pero... ¿la cultura? ¿Creéis que si hiciéramos una encuesta preguntando por las claves de la felicidad, la cultura tendría muchos adeptos? Sinceramente pienso que no, posiblemente entrarían a formar parte de lalista grandes clásicos como 'dinero' o 'salud'.

Por supuesto, yo opino igual que el Dr. Enrique Rojas, pero considero que la sociedad es excesivamente hedonista y nunca aceptaría la cultura como un camino hacia la felicidad. La sociedad, la masa, huye del esfuerzo. Es curioso ver cómo creamos dioses de barro, cómo idolatramos a futbolistas que no saben expresarse, a cantantes que se hacen ricos con nuestras miserias y a todo el elenco de actores, 'famosos' y demás personajes que pululan por nuestras revistas y televisiones. La cultura exige un esfuerzo que pocos están dispuestos a afrontar.

De la habilidad de un futbolista se beneficia él mismo, del buen hacer de un científico nos beneficiamos todos. Nuestros modelos son erróneos y nuestros niños todavía quieren ser cantantes o actores y no científicos o escritores.

Es difícil encontrar cultura social, es díficil hoy en día poder disfrutar de una conversación inteligente. Nos imponen la cultura de lo comercial, sólo podemos acceder de un modo sencillo a cine, literatura y música prefabricada, hecha para agradar a un público cada vez menos exigente, caduca, poco elaborada y vacía.

Estamos pagando ya el precio de la 'comercialización de la incultura', pero no podemos dar la batalla por perdida. Cuando uno abraza la cultura es capaz de comprender que 'No sabe mucho de casi nada', cuando uno abraza la cultura es capaz de ser feliz con muy poco.

No hay comentarios: