Muchacha en la ventana
Hace siete años alguien me regaló, impreso en una cuartilla el cuadro de Salvador Dalí "Muchacha en la Ventana". Fue algo especial, todavía recuerdo el primer sentimiento al contemplar la lámina. Desde entonces esa pequeña hoja no ha dejado de adornar el corcho de mi habitación. Cada persona que contempla el cuadro imagina una historia, es un cuadro que transmite gran cantidad de sentimientos (como toda buena obra de arte).

Hace poco encontré una página donde alumnos de Español de un colegio francés escribían aquello que el cuadro les transmitía, las historias son variopintas y curiosas. Para ser alumnos de un colegio español en Francia no están nada mal. Aquí rescato una que me ha llamado la atención especialmente, no corrijo nada:
¿Donde está la diferencia? Los demás están en frente, en el otro lado, y estoy aquí. Entre nosotros dos, el abismo, el vacío, el mar. En mi casa de soledad, una ventana está abierta sobre el mundo, pero no voy a moverme. No quiero perderme en el ruido, en el bullicio en las calles llenas, la gente, todas las cosas de la vida cotidiana que me parecen aburridas. Por eso, voy a quedar aqui, sola, fuera del mundo estresante, con mis sueños y mis ilusiones. A veces, puede parecer como una jaula, pero no es verdad. Es mi entorno personal, que he hecho, que he querido. Me da quietud, paz, con la soledad y el silencio, me protege, me da la calor especial que se encuentra cuando todo parece bien. Es mi círculo, mi intimidad. No voy a moverme. ¿Es esto realmente mal? Cada una tiene su propio mundo, que visita cada noche en sus sueños. ¿Y qué?¿Donde está la diferencia?
Benjamin P
2 comentarios:
Lo primero que he visto del cuadro ha sido el mar. Por encima de la ventana, de la pared, de la muchacha... Y encima ese mar tiene en el horizonte un trozo de tierra. Aunque podría estar mirando un lago.
De todas formas, me veo, yo también mirando al mar. Sobre todo porque la mayoría de veces que miro el mar, veo enfrente un horizonte de tierra.
Buf, me ha encantado. Es posible que sea porque me siento identificada, aunque con matices, claro.
Publicar un comentario